Hacer peticiones paso a paso

Capítulo II: Cómo hacer peticiones de forma asertiva.

Si nos remontamos a los tiempos en los que la última entrada fue publicada, recordaréis que en ella os daba algunas pistas sobre cómo decir NO de forma asertiva y efectiva ante aquellas peticiones que no nos apeteciera realizar.

Pues bien, en esta os voy a hablar sobre cómo hacer peticiones y pedir favores de forma que nos ahorremos las comeduras de cabeza correspondientes relacionadas con: “¿Qué pensará de mí?”;  “Siempre estoy pidiendo cosas”; “Seguro que me dice que no…”.

En el mundo de hacer peticiones podemos encontrarnos con personas de muchos tipos. Están las que les cuestan mucho pedir favores, otras que son más lanzadas y esto no les causa mucho problema; y por último las personas que no saben hacer nada solas y están continuamente pidiendo ayuda a los demás.

Seas del tipo de personas que seas en cuanto a hacer peticiones se refiere, estoy segura de que esta entrada te va a venir muy bien.

Hacer Peticiones paso a paso

  1. Informar de que le vas a pedir un favor:

                                       “Hola Paqui, mira te tengo que pedir un favor”

  2. Hacer la petición de forma directa y sin rodeos comenzando por Me gustaría que….

“Me gustaría que esta tarde te quedases con mi hijo”

  1. Este punto es opcional pero recomendable. Explicar las consecuencias positivas que se obtendrían del favor que te hace la otra persona comenzando por De esta manera o Así:

 “De esta manera podría asistir a la reunión sin preocuparme de si está con alguien de confianza o no”

  1. Conseguir una respuesta, un sí o un no:

“¿Te parece bien?” o “¿Estás de acuerdo?” o “¿Cuento contigo, verdad?”.

Como podéis comprobar, son pasos bastante sencillos con los que no estamos obligando a nadie a que acceda a nuestra petición por lo que tiene total libertad para aceptarla o rechazarla.

Sí es cierto, que al utilizar frases como “¿Cuento contigo, verdad?”, estamos creando cierto compromiso implícito en la otra persona, ante el cual le costará más decir que NO, poniéndoselo más difícil para responder de forma asertiva.

Hacer peticiones

Recomendaciones para hacer peticiones

  • Ser directo: no es necesario andarse con rodeos, ni utilizar justificación alguna. Aunque dar explicaciones sobre lo que necesitas puede ayudar.
  • No es necesaria ninguna disculpa: Aunque solemos comenzar con coletillas como “Perdona que te moleste” como forma de iniciar la conversación, sobre todo cuando se trata de desconocidos, realmente no es necesario pedir disculpas pues no estamos obligando a nada n haciendo algo que les pueda perjudicar.
  • Hay que estar preparado tanto para escuchar tanto un “no” como un “sí”, y respetar el derecho de la otra persona a decirlo.

Tal vez sea este último punto el más problemático pues si nos dicen que no, tendemos a frustrarnos y enfadarnos porque no cumplen nuestros deseos. Igualmente, también se da el caso de evitar hacer peticiones por el miedo a que nos digan que no, y quedar mal.

En relación a esto debemos tener en cuenta que, al igual que nosotros tenemos el derecho de rechazar la petición que nos hagan, los demás también pueden hacerlo.

Y esto no implica ni que sean malas personas, ni que les caigamos mal, ni que seamos tontos por haber pedido el favor. Simplemente que por sus circunstancias, esa persona no quiere o no puede acceder a nuestra petición sin que ello conlleve sentimientos o pensamientos ocultos y negativos hacia nuestra persona.

Sin embargo, lo que solemos hacer es molestarnos y realizar valoraciones y atribuciones negativas del otro como: “qué desagradable”, “eso es que le caigo mal”, “si no le cuesta nada, cuando me pida algo yo tampoco lo voy a hacer”. Sin acordarnos de cuando nosotros estamos en esa posición y no somos capaces de decir que NO por temor a que tengan esos mismos pensamientos hacia nosotros.

Así, tal vez sería más positivo para nosotros pensar que cada vez que nos rechazan una petición, esa persona está haciendo uso de la asertividad y probablemente le está costando lo suyo.

Y hasta aquí la entrada de hoy, habrá más próximamente.

Nota: Hay personas que no hacen favores simplemente porque no son amables y no quieren Ellas son así y también hay que respetarlas.

 

 

Asertividad. Ser asertivo y no morir en el intento.

Capítulo I : Aprende a decir NO

Es común que la gente acuda a la consulta por temas en los que la asertividad y la forma de comunicarse son una parte central del problema, por lo que se me ocurrió que podría ser útil dedicar una entrada sobre cómo ser asertivo.

Hace bastante tiempo escribí una entrada relacionada con la asertividad, en la que os contaba un poco de teoría sobre qué es la asertividad, así que esta vez voy a centrarme  más en el cómo que en el qué.

Actuar con asertividad

Si recordamos, la asertividad consiste en ser capaz de expresar de forma adecuada nuestros pensamientos, creencias…y hacer valer nuestros derechos, siempre sin hacer daño ni quebrantar la libertad y los derechos del otro.

Son numerosas las situaciones en las que no sabemos cómo actuar y a veces lo hacemos en contra de lo que queremos o pensamos por miedo a que el otro nos juzgue de forma negativa o se enfade.

Las situaciones más comunes en las que nos cuesta ser asertivo son, por ejemplo, a la hora de decir que no, de pedir un favor o realizar alguna petición; o cuando nos hacen alguna crítica. Así que para ir abriendo boca, voy a dedicar esta entrada a cómo decir que no.

Decir que NO con asertividad

El principal problema que tenemos para decir que no a una petición es que pensamos que el otro se va a molestar, que somos malas personas por no hacerle el favor a alguien y otros tantos pensamientos negativos.

Debemos tener claro que cuando nos hacen una petición, estamos en nuestro pleno derecho de aceptarla o de rechazarla y eso, tanto tú como la otra persona deben saberlo. Teniendo esto en cuenta, si al decir que NO le haces el favor, el otro se enfada, lo siento mucho pero es su problema.

Sin embargo, no es esto lo que ocurre, si no que cuando la otra persona se enfada nos sentimos culpables, porque “en realidad no nos cuesta tanto hacerle el favor” o “no estamos siendo buenos amigos”. Ante esto, es útil cambiar la perspectiva y pensar que tal vez no es que nosotros no estemos siendo buenos amigos, si no que el otro no es capaz de respetar nuestros sentimientos y nuestro derecho de negación. Por lo que en ese caso, ¿quién está errando más en su papel de amigo?.

Asertividad. Decir NO

Razones por las que es importante decir NO

  • Nos ayuda a no implicarnos en situaciones que no queremos.

               “¡Para qué le habría dicho que sí! ¡En menudo fregao me he metido!”

  • Evitaremos situaciones en las que sentimos que se aprovechan de nosotros o nos manipulan para hacer algo que no queremos hacer.

                          “Somos amigos,  así que no me puedes decir que no. Los amigos están para ayudarse y hacerse favores, bien sabes que si fuera al revés yo lo haría por tí.”

  • Nos sentimos bien al ver que tenemos control de nuestra vida y tomamos nuestras propias decisiones.

                         “He sido capaz de decir que no. ¡Qué bien me siento y de la que me he librado! Ahora puedo hacer lo que realmente me apetece”.

Una vez mentalizados de que no estamos propiciando el fin del mundo cuando decimos que NO, os dejo unos pasos a seguir para decir que NO con asertividad.

Pasos a seguir para decir NO con asertividad

  1. Comprensión de lo que la otra persona nos pide. Se trata de ponernos en el pellejo de la otra persona haciéndole ver que entendemos su posición.

    Ejemplo 1 : “Entiendo que necesites que me quede con tu hijo”.   

Ejemplo 2 : “Sé lo que te gustaría que te prestara mi moto”.

  1. Decir NO y sólo si se desea, aportar alguna razón pero nunca una excusa.

Ejemplo 1 : “Pero es que llevo una semana muy pesada y ya había planeado esta tarde de descanso”.

Ejemplo 2 : “Pero es que no me gusta dejársela a nadie”.

Es probable que al principio os cueste un poco eso de decir que no, pero a medida que lo vayáis haciendo, iréis cogiendo práctica. De todas formas, para esos primeros momentos podéis pedir tiempo para pensar sobre la decisión:

 “Ya…entonces dices que te gustaría que me quedara con tu hijo esta tarde… bueno, déjame que lo piense ¿vale? Mañana te lo digo”.

Por otro lado, en el caso de que os metan mucha presión e insistan en las razones por las que os negáis, tenemos que tener claro que no existe la obligación de dar una razón o justificar nuestra decisión. Para estos casos, es útil una técnica conocida como el disco rayado, consistente en repetir lo que ya hemos dicho, básicamente.

Si esto no fuera suficiente podéis usar alguna frase como esta (mi favorita) :

“No sigas insistiendo porque me estas faltando al respeto, porque en el momento en que yo te digo que NO una vez y tu sigues insistiendo me demuestras que lo que yo piense, sienta o necesite a ti te da igual con tal de conseguir lo que tú quieres”.

¡Pero ojo! Tampoco es cuestión de ir por ahí diciendo que no a cualquier petición que nos hagan. El objetivo de la asertividad es, como ya se ha dicho, dar a conocer lo que pensamos y sentimos sobre algo. Así, si nos piden un favor que podemos y queremos hacer, adelante ¿por qué no?.

Asertividad y amabilidad

“A medida que crezcas, descubrirás que tienes dos manos; una para ayudarte a ti mismo y otra para ayudar a los demás.” – Audrey Hepburn-

Está en la naturaleza del ser humano el ayudar al otro, por lo que la solidaridad y la amabilidad son cualidades muy positivas para uno mismo y para los demás, y contribuir a la felicidad del otro siempre sienta bien. El problema viene cuando nos vemos forzados u obligados a ceder ante peticiones que no podemos o no queremos hacer, es en este caso cuando debemos sacar a la luz toda nuestra asertividad para decir que no sin sentirnos culpables.

Y hasta aquí la entrada de hoy, ahora… ¡a practicar la asertividad!

Psicología de la vida en general